miércoles, 22 de junio de 2011

La salida que fue y que no fue

Salimos 1h antes del hotel hacia el sitio en cuestión, la idea: hacer un city tour nocturno. Acá, donde las cosas funcionan (o uno piensa que lo hacen) 1h es tiempo suficiente. La distancia era larga, más por lo poco directa que por el trayecto en sí: debíamos combinar 2 veces entre líneas de subte. Al llegar a nuestra primera combinación ya se empezaba a sentir que algo no anda tan bien: 11 minutos de espera para un subte... WTF?! El motivo? La "Fête de la Musique", basicamente una fiesta que celebra la llegada del verano y que todos los jóvenes usan para alocarse. Ni en pedo se parece a las ñoñadas que me contaban en mis clases de francés del secundario: no hay gente tocando en las plazas instrumentos que encuentra por ahí en una especie de fiesta musical, hay escabio, baile, rock, la gente metiéndose en las fuentes, saliendo, partuzeando, digamos (?).

Llegamos, finalmente, a nuestro segundo punto de combinación, una estación con mil y un pasillos que nos fueron llevando y desembocaron en... el CAOS. Un andén de tren desbordado, ni en las peores horas pico en Bs As he visto semejante cosa. Imposible acceder al subte. Decidimos bajar y caminar, lo que implicaba caminar mucho (cuando digo mucho es cruzar una isla de por medio!). El tiempo apremiaba: llegaríamos?

La triste realidad es que por media cuadra no llegamos, luego de una corrida mía vi salir el omnibus y alejarse, yo ahí, parado, agitado, derrotado (?). Así que nuestro plan rápidamente cambió y decidimos aprovechar e irnos a cenar a algún lado lindo. Fue interesante el choque de culturas, mientras los hippies estos no paraban de cantar y bailar, con bandas tocando en la puerta de cada café parisino (y muchas veces "pisándose" dado que hay un café atrás de otro) nosotros comíamos en Chez Clément, un lugar top-top donde experimenté lo que es comer y pelar mis langostinos, caracoles y ostras.

En fin, una noche rara que terminó cerca de la 1 de la mañana, mientras trataba de dormirme y sentía que el caos y el descontrol aún seguían. No me gusta París como ciudad para vivir, me encantan sus monumentos, sus vistas, su historia, pero no su gente y no su vibra, pero hay algo que sí me atrae de este tipo de ciudades: uno puede irse a dormir a cualquier hora, se acuesta en su cama y cierra los ojos y aún puede oir a la ciudad "respirando", la vida que hay en ella, nadie frena, el mundo sigue ahí y el caos nos ayuda a recordarlo.

Por qué no hay fotos de esta historia? Porque soy una paja xD

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