sábado, 18 de junio de 2011

Día 2: el turismo de verdad empieza ahora

No sé por qué, pero París invita más al "descubrir". Supongo que tiene que ver con la gente con la que uno viaja. En mi caso, mis padres están en su 4ta visita a París y son unos enamorados de la ciudad. Si bien creo que su visión de Londres quedó en números recontra positivos, ahora están en su salsa. Se conocen bien las calles, recobecos y monumentos, saben maximizar tiempos y ayudarme a decidir para ser concretos con nuestros tours.

Mi descripción del recorrido hecho en este día debe ser acompañada por la revisión constante de mi machete (lease plano de la ciudad): entre los nombres en francés que me complican la vida y la cantidad de cosas vistas, es jodido mantener el paso mental de qué ves.

Arrancamos con un desayuno tardío y apresurado: un café para engañar al estómago y a otra cosa: estamos apurados (ellos se durmieron) y hay que aprovechar el día. La primer parada: la Place des Vosges. Allí hay una plaza entre 2 castillos: el del rey y la reina (ni en pedo me acuerdo sus nombres) pero la onda es que cuando el rey quería ver a la reina, la invitaba a su palacio y esta debía cruzar el parque este. En una de las esquinas esta la casa/museo de Victor Hugo. Además, entre las arcadas de estos ex-palacios está lleno de galerías finas y barcitos.

El siguiente punto, Monmartre. Una especie de Palermo Hollywood pero con onda: la cuna de los locales de diseño y ropa exclusiva. De allí, a la Catedral de Notre Dame (previo almuerzo veloz) y a la "Isla San Luis", pasando entre medio por la Consiergerie (la famosa antecámara del terror, la cárcel donde estuvo María Antonietta y muchos otros, donde los encerraban antes de asesinarlos). Alta zona antigua y linda de París.

Nuestro recorrido se vió interrumpido por una feroz lluvia (no sería la primera ni última vez que esto sucedería en el viaje) y luego de comprar los paraguas de ocasión regresamos al hotel: el día estaba hecho.


Los jardines del palacio del... Rey, si no me equivoco :P


Niko y un paisaje parisino. Cruzando el puente, camino a Notre Dame.


Notre Dame y yo.





Conciergerie.


PD: me lo pasé de largo, pero acá esta. A las pocas cuadras de salir del hotel, veo que realmente estoy en Francia, país que venera y respeta al cómic (BD para ellos):

1 comentario:

  1. Tené cuidado peto, en la catedral están buscando campanero...

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